“Debo irme y vivir, o quedarme y morir.
Ponte en mí piel”
Bonita pinícula.
Blancos níveos, negros negrísimos.
Tortuga.
Caparazón.
No sé ¿Está, o no está?
El libro se quedó abierto en el plexo solar, en el Corazón.
Baila.
¿Abierto, cerrado?
Nunca más, siempre yo. No ser, otro ser. Siempre ami.
Soy siendo.