sábado, 24 de abril de 2010
aquí vivo
viernes, 23 de abril de 2010
A la manera de ami.

Así que te es.
Ya que no debo transcribir, por aquello de la malignidad de defraudar (conste que mismamente él cita a otros a tutiplén. Quizá, habría que preguntarle ¿has pedido permiso para citar todo lo que citas?...), resumiré… puede ser.
Parece ser que sería conveniente aprender de los propios errores.
No digo yo que no, es más, procuro aprender, aunque la mayoría de las veces lo que intento es desaprender todo aquello impuesto sin razón de ser más que aquella razón de ser por que sí, porque lo digo yo…
Ahora bien, en la mayoría de las situaciones ¿quién se equivoca? ¿Quién, yo? ¡Nooo! Vamos, hombre por dos, será el mundo mundial el que se equivoca ¿equivocarme yo?
Pues eso ¿Cómo narices vamos a aprender de nuestros errores si son los demás, nunca nosotros, los que padecen horrores?
Resulta que las familias (léase primates sociales más evolucionados… y no es la humanidad precisamente) de los monísimos cambian de opinión según les vaya en la feria.
Nosotros (léase humanos, o ni de lejos), que nos creemos lo más de lo más (lo very plus), no cambiamos de opinión ni que nos cometan muertes asesinatos. Y de estos últimos, a tutiplén por doquier. ¿Quién se equivoca, quién usa palabros mal empleados, quién no se da de cuen? ¿Quién? ¿Quién, no usa sus virtudes para enseñar? ¿Quién se encierra?
¿El orden, la certeza, el control?
¿De qué?
Los sentimientos no tienen orden, ni certeza ¿control?
Intuiciones, autosuficientes con criterio propio (puede ser equivocado, o no). Cautelosamente, orden, certeza, control. Introvertimiento, expansión ¿expansión?
Parece ser, por lo que pone aquí: cautelosamente procuremos no equivocarnos; intuitivamente procuremos acertar.
Intuición.
Momentos.
Luces.
Momentos descritos en todas sus luces, con todas las luces. Pocos saben, yo no sé.
lunes, 19 de abril de 2010
¡FANTÁSTICO!
Ay sí ¡xa, xa! No lo será tanto.
Quería trasladar mismamente aquí un par de citas de un libro. Pero parece ser que no debo, porque si lo hago voy a ser más malo que Patapalo: es un pirata malo, que come pulpo crudo y bebe agua del mar, ay como siempre él va contracorriente. Pues eso, muchísimo peor que el doctor Maligno.
Eso sí, estando tan de acuerdo, hasta el tuétano, con él, el señor Punset, vaya en su homenaje, agradeciéndole su clarividencia al decir algo tan obvio, aunque tan olvidado, sencillamente:
“Por último –ésta es la única y revolucionaria garantía del futuro que viene-, se ha comprobado que hay vida antes de la muerte.”
¡SENSACIONAL! Diría yo.