domingo, 20 de diciembre de 2009

¿Seguir una receta?

Propia. No hay otra.


¿Pasta china para raviolis?

¿Dónde se encuentra?

Recorrí unas cuantas tiendas de alimentación.

Ni rastro, es igual o diferente.


Decidí seguir mi camino y sustituir. Mezclo.

Un poco de aquí, otro de allí.

El resto, lo invento.


Saldrá, o no.



¿Recetas? Nunca las sigo. Invento.

¿En la cocina? ¿En la vida?

De momento sigo, en el camino.

Lo hago, lo guiso, lo como, lo escribo.

¿Errores, aciertos?

Todos míos.

¿Alguien a quién culpar?

A ami, sin dudar.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Por que si.

Respondiendo, no.

AHÍ TE DIGO NO, KURU.

Pues no, ni mucho menos.

¿Qué golpe de estado?

¿Te habrás dado tú un golpe con el teclado?

Borde, si.

Malo, jugar con sus mismas armas.

Vale, no lo han hecho, pero están en ello, golpeando.

Ordeño y mando.

¿Qué rey? ¿El de Bastos?

Eso hacían los reyes de bastos cuando él, actual rey, aun era sargento…

¿El de Copas, dices?

Algunas deben de llevar encima y, por lo visto, le han sentado mal…

¿Será el de Espadas, quizá?

Clarísimo está, todos a la guerra mientras YO, Su Majestad, en la poltrona…

¿Quizá, el de Oros?

Gracias a vosotros, me salen hasta por los codos los oros…

Supongo que no te referirás al de España, que tiene todo lo anterior y algunas cosillas más…

No, un rey no puede, no debe, cerrar bocas.

Eso si, el poder de cercenar lenguas tiene.

Sólo porque se lo dan, no más.

A rey muerto, rey puesto.

¿Un par de monos latinos con la boca cerrada?

Otros dos vendrán.

¿A cienes de miles de monos latinos, africanos, anglosajones, orientales, selenitas…?

¿Cerrarles la boca?

No sé como lo hacen, pero lo consiguen los reyes de la nada.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Dicen por ahí.

Hugo Chávez y Evo Morales (vaya par de dos…) que la culpita del cambio climático es del Capitalismo.

No diría ni que si ni que no. Puede ser, algo tendrá que ver.

Pero, claro, nada dicen sobre culpitas de sus explotaciones petrolíferas y de gas natural. Imagino que algo tendrán que ver también.

Por otras partes, dicen, ambos los dos en compañía, que si el tal cambio fuese un banco (de los de sentarse nooo, de los otros, los usureros) los gobiernos occidentales ya habrían solucionado el problema.

En esto último, coincido plenamente con el par de dos.

Digo yo ¿no sería mejor que todo el dinero público usado en rescatar sanguijuelas, se hubiera o hubiese empleado para adaptar tecnologías obsoletas muy contaminantes?

Iluso de mí.

Quizá en los Mundos de Yupi, ahí si.

martes, 15 de diciembre de 2009

Suertes...

Varias, variopintas.

¿Buenas o malas? Asegún se miren.

Volviendo del trabajo ayer, lunes. Jornada maratoniana: salgo de casa a las siete y diez, no regreso antes de las siete menos cuarto (claro, unas son de la mañanita, otras de la tarde. No sus vayáis a creer que regreso antes de partir…). Justo a unos cienes de metros de casa, va y se estropicia. Escucho un clac, no puedo meter ni sacar… las marchas. Pienso: ¡Jodere Jose! Vaya suerte la mía, el embrague estropiciado; Pues nada, allá que se va la cámara de afotos, a mejor ocasión; Una pasta costará un nuevo poder embragar y desembragar en la conducción.

Me pongo en lo peor, jeringándose.

Buena suerte, jeringándome menos: bien podría haberse dado, el estropiciamiento, el domingo en medio de la autovía regresando. Pero esperó, que majo.

Mejor, simplemente un aproximador rompió.

Aunque no sé ¿será mejor que rompa un aproximador?


Según los casos y cosas.

Suertes varias y variopintas.


Descanso, mañana no trabajo.

Suspensión de actividad temporal, por temporal, anunciada.

¿Lo extrañísimo del caso? Incluso llamaron a casa para comunicarlo.

COSAS VEREDES…

domingo, 13 de diciembre de 2009

Luces, sombras.


Ayer,

un gato me miraba, enfadado.

Que sí, que sí, enfadado estaba.

Con el ceño fruncido, me miraba.


De paseo con Rita, la perrita.

Fíjate, otra vez.

Un perrito me ladra enfadado.

Que sí, que sí, enfadado estaba, notaba.


Niebla en el camino.


Algunas fotos saqué, conversé, paseé.


Había una luz especial.

Al partir. Miradas gatunas.

Estando, ladradas perrunas.

Amarillos impresionantes.


Sombreado, lúcido.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Pezqueñeces...

Al salir del Estanco, hoy, no puedo ser estanco.

-“¿Tienes fuego?”

Pregunta atracativa ella, peripuesta y de buen ver, a simple vista.

-“Tengo”.

Abre el paquete de tabaco. Tira al suelo el plástico y el papel dorado.

-“Es que buscar el mechero en este bolso es una quimera”.

Dice.

-“Hasta me da vergüenza, tirar al suelo los plásticos y papeles”.

-Respondo: “no te preocupes, estás a tiempo de recogerlos, aun están ahí”.

-“Pues si, hasta crea cargo de conciencia no recogerlos”.

Los mira, no se agacha, es más, dice:

-“Es igual, mira cuanta basurilla. ¿Qué más da?”

Pues si da, no es igual.

¿Quién creerás tira toda la basurilla?

Por no discutir.

Allá tú, vas con tu hijo.

Pobres de nosotros.

¿Sabrás lo que querrás enseñar?

Estanco a ciertas pezqueñeces grandísimas.